Madera en la cocina

La madera es el material cálido por excelencia y cuando lo unimos a la cocina el resultado es siempre un espacio confortable y acogedor que se convertirá en el alma del hogar. Este material es bello por naturaleza, además es muy gratificante para los sentidos: su olor y textura son agradables, además de aportar calidez visualmente.
La madera también destaca por ser ecológica: es renovable, reciclable y biodegradable. Además de que el consumo energético para su producción es menor que el que se requiere para procesar otros materiales.

Hay que tener en cuenta que es un material que requiere varios tratamientos antes de ser aplicado y también para su mantenimiento, tales como aceites, barnices y resinas. De acuerdo al tipo de barniz y acabado que se aplique a la madera, será la durabilidad y color que conserve.
Las puertas de cocinas en enchapado de madera auténtica dan muestras de un carácter especial. Su presencia aporta elegancia, ya sea que su acabado sea natural, cepillado o con los nudos y resquebrajaduras visibles. La madera de roble o de nogal, en diversos tonos de barniz, muestran el carácter típico de la madera y resultan ideales para combinarse con puertas monocolor. La funcionalidad se desplaza a un segundo plano, los muebles de cocina se convierten en muebles de sala de estar.